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| Las
reglas del aire.
Por Carlos López |
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Esta es una pequeña
recopilación de “reglas” que en su origen se referían a la
aviación a escala 1/1, evito decir “real” por ser la nuestra tan
real como aquella en que el piloto sube, y se queda, en su avión para
pilotarlo. Como veréis se trata de la vida misma en la que intervienen
lo lógico, lo ilógico , la Ley de Murphy y la madre que lo trajo. No
se agotan aquí las referidas reglas, vendrán más. No dudéis que
cuento con vuestras particulares aportaciones que espero para ya mismo. |
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Regla
nº 1:
Despegar es opcional. Aterrizar
siempre es obligatorio |
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Regla
nº 2:
Un BUEN aterrizaje es aquél que
permite que el modelo sea identificado. Un ESTUPENDO aterrizaje es el
que permite al avión volar de nuevo, al menos en las 24 horas
siguientes. |

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Regla
nº 3:
Nunca llevas demasiado combustible,
salvo que el avión esté en llamas o el mando del carburador fuera de
uso, después del despegue. |
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Regla
nº 4:
Todos los objetos inanimados que
rodean al campo de vuelo( árboles, arbustos, líneas eléctricas, etc)
podrán desplazarse, mientras el piloto no lo advierte, para interceptar
el vuelo, aterrizaje o despegue de nuestro modelo. |

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Regla
nº 5:
(O de los trenes retráctiles)
Los pilotos, en su totalidad, se
dividen entre los que ya han aterrizado sin extraer el tren y los que lo
harán. Puedes apreciar, desde lejos, que por fin te ha ocurrido a ti si
tienes que dar todo el gas para traer el avión a boxes y que la hélice
disminuye su diámetro de forma estúpida. |
| Regla
nº 6: (O del acabado
final)
No importa cuan seguro se esté de que
un entrenador vuela fenomenalmente para, por fín decidirse a decorarlo
con gran mimo y exquisito gusto ( tres capas de pintura al menos ). Es
obligado que se destruya en el primer vuelo a continuación de
finalizada la tarea de acabado.
Extensión de la regla
nº 6:
Si el acabado conseguido fuera digno
de un primer premio en un probable concurso, la destrucción, de un 50 %
al menos, ocurrirá durante la introducción en el coche y/o su traslado
al campo de vuelo. |

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Regla
nº 7:
Durante una jornada festiva de
exhibición aeromodelística, todos los niños fuera de control optarán
por ir de A hasta B pasando por encima, sobre o a través de los modelos
en exposición estática. En su defecto, caso de no haber acertado de
pleno, lo hará el solícito padre de la criatura. |
Regla
nº 8:
(O de la emisora
diabólica)
En el trance de trimar, con gran apuro y
premura de tiempo, un nuevo modelo con características de vuelo algo
“delicadas”, los trim disminuirán de grosor para no ser encontrados
al tacto. En cambio el interruptor de ON-OFF aumentará de tamaño de
forma directamente proporcional al nerviosismo que nos posea, con lo que
nos tentará, obscenamente, a ser manipulado.
Extensión a la
regla nº 8:
(O de la Venganza)
Si apartamos la vista del modelo para
mirar la ubicación de los esquivos trim, al volver a intentar localizar
de nuevo el modelo, habrá de hacerse, en un 90 % de los casos, “sobre
el terreno” circundante. |

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Regla
nº 9:
" La mosca para
el que vuela".
Tal como se sospechaba se ha descubierto
que moscas, mosquitos y demás bio-engendros voladores están dotados
genéticamente para captar selectivamente las señales del emisor de
aquél piloto que más apurado esté. Esto lo hacen discriminando a todo
el personal presente en el campo para concentrarse en la labor de
introducirse por cualquier orificio corporal no cubierto (boca, nariz,
conducto auditivo, etc) del apurado piloto. Si este es portador de
lentes el espacio entre el ojo más hábil y la lente será
especialmente trabajado. Si alguien en esta situación quiere comprobar
la veracidad de la regla citada no tiene más que esperar al momento de
apagar el emisor. A partir de entonces raramente será visitado por el
insecto en cuestión. Se piensa que las emisiones en FM de nuestros
equipos actúan como feromonas impulsando al insecto a intentar poseer
el objeto del deseo en cuestión. No se conocen, todavía, híbridos
resultantes de este acoso. |

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Regla
nº 10:
(O del oráculo)
Después de un infortunio, léase
reencuentro inamistoso con el planeta, hay un 90 % de probabilidad de
que alguno de los presentes haya tenido, previamente, una premonición
al respecto. Por algún motivo inexplicable nunca te hacen partícipe
del augurio antes de que sea irremediable.
Extensión a esta
regla:
En el 90% de las ocasiones el oráculo,
curiosamente, presenta ausencia notable de habilidad en el campo
aeromodelístico, en general. |
Regla
Nº 11:
( “No
cambies, no cambies, no cambies” o “Mejor es subir que bajar” )
En caso de duda o confusión mantener el
vuelo nivelado o subir.
No se conocen casos de haberse estrellado
contra el cielo. Por el contrario se sabe de ciertas ocasiones en que
alguien se ha estrellado contra el suelo. |

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Regla
Nº 12:
O de cómo cambiar el
tamaño del avión con la palanca de profundidad.
Si empujamos la palanca el avión se hace
más grande. Si tiramos de ella el avión se hace más pequeño.
Excepción: si seguimos tirando el avión se hace más grande de nuevo.
Debe ser un efecto óptico. |
| Regla
Nº 13:
La posibilidades de que el avión
sobreviva a un aterrizaje son inversamente proporcionales al ángulo de
aterrizaje. Cuanto mayor es este ángulo menores son las posibilidades
de sobrevivir y viceversa. |

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Regla
Nº14:
En el enfrentamiento entre los aviones
de fibra, contrachapado y aluminio moviéndose a más de 100 Km por hora
y el suelo inmóvil no se conoce ningún caso en el que el suelo haya
perdido |
| Regla
Nº 15 o general:
Para disfrutar de un vuelo estable
hay que apuntar el morro del avión en la dirección a donde se quiere
ir. |

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| Carlos
López Contreras. clop13@hotmail.com |