*Informacion
extraida del Club Pacense de Aeromodelismo http://infosalud.unex.es/CPA/
Hoy los receptores de radiocontrol son ejemplos sofisticados de la
tecnología moderna, pero, a pesar de ello, aún los usuarios a menudo
tienen problemas inexplicables con ellos, especialmente cuando son
utilizados en aviones. Esta es la razón de por qué esta guía
proporciona información que es de utilidad general, es decir, no se
refiere a marcas particulares de equipos. En cierto sentido nosotros
hacemos algunos deberes básicos para usted que otros fabricantes,
que han estado en el mercado mucho más tiempo antes que nosotros,
deberían haberlo hecho mucho antes. Nuestra intención es ayudar a
cualquier aeromodelista con problemas en el receptor para localizar
el defecto y eliminarlo de una forma sistemática. Esperamos que de
esta manera podamos hacer una contribución significativa a la
seguridad y fiabilidad en la utilización de todos los modelos, y
especialmente en los aeromodelos. Esta es una guía práctica,
diseñada para ser entendida por cualquiera, y por esta razón no
siempre se pueden utilizar las expresiones que son absolutamente
correctas en el sentido técnico.
Introducción
El
sistema de recepción representa la conexión entre las órdenes del
piloto en el transmisor, y las superficies del control y otros
sistemas en el modelo.
El
transmisor y el receptor estan unidos por lo que puede ser llamado
el “sendero de transmisión”. Este no se puede ver ni sentir, y por
esta razón a menudo es visto como “misterioso” por el usuario
normal. Es esencial que esta conexión se deba mantener para que el
sistema de recepción y los otros sistemas en el modelo puedan
trabajar perfectamente; si no, el sistema no transporta las órdenes
del piloto en cualquier situación. Muchos usuarios asumen que
cualquier sistema de recepción, es decir un receptor y los servos
conectados, deben trabajar perfectamente en cualquier modelo y toda
situación. Desgraciadamente la variedad de métodos de instalación y
otras variables es tan inmensamente amplia, que simplemente no es
una suposición razonable. El resultado es que los golpes y otros
fallos ocurren repetidamente, aunque una proporción alta de los
mismos se puedan evitar si el aficionado tuviera suficiente
conocimiento, y adopte los procedimientos apropiados.
Dado
que el transmisor transmite su señal al receptor mediante “RF” (
Radiofrecuencia: energía de alta frecuencia como la utilizada por
los corrientes transmisores comerciales de radio y televisión), la
ruta de la transmisión es invisible, es decir no es posible
evaluarla directamente sin otras pruebas. Es el propósito de esta
guía asegurar que cualquier aeromodelista pueda verificar y poder
valorar el calidad de la transmisión ANTES DE volar el modelo, y sin
necesidad de convertirse en un experto.
Instalación en el
modelo
La
instalación de los componentes en el modelo es de importancia
crucial si se quieren evitar los efectos de las interferencias.
Instalación
óptima:
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Los fabricantes de
sistemas de radio consideran esta como “la instalación habitual”, y
sus receptores son, por lo tanto, diseñados y construidos para
funcionar así. Los fabricantes tienen que establecer un criterio
uniforme, ya que no es posible emular en un laboratorio todas las
variaciones posibles. Naturalmente, los productores tratan de
diseñar sus productos para funcionar con cierta “tolerancia”, de
forma que cambios en la instalación habitual no tenga gran efecto,
pero no pueden garantizar a nadie que su receptor trabajará
perfectamente en todas posiciones y las situaciones en las que el
usuario utiliza su modelo. Cada modificación a esta instalación, es
decir señalar la antena en una dirección diferente, extender los
cables de los servos, colocar la batería directamente adyacente al
receptor, colocar los servos al lado del receptor, o instalar
dispositivos adicionales como giróscopos y todo tipos de otros
accesorios; todos estas instalaciones son capaces de cambiar las
características de la recepción de tal manera que el modelo no
responderá en posiciones concretas, y el piloto pierde el control,
aunque los elementos individualmente considerados pueden estar en
perfecto estado. Si la instalación del sistema de recepción en el
modelo genera un problema, el resultado básico es siempre el mismo:
una reducción en el alcance efectivo, o, en otros casos, la
ocurrencia de efectos direccionales, que implica que el receptor
tendrá problemas, o el denominado “apagón” cuando se encuentra en
ciertas posiciones con respecto al transmisor. A veces el problema
se manifiesta en la proximidad, y desaparece en una cierta
distancia, donde parece que todo funciona perfectamente.
Ya que
el alcance y los efectos direccionales son los problemas, comprobar
el alcance (y los efectos direccionales- más abajo) sigue siendo el
mejor método de discernir y eliminarlos. De hecho, estos chequeos
deberían llevarse a cabo antes que el modelo comience a funcionar.
Los problemas de la radio se muestran, generalmente, como servos que
se mueven cuando no deben hacerlo, o el motor eléctrico entra en
funcionamiento inesperadamente. En muchos casos una modificación
leve en la instalación del sistema de recepción, o en el despliegue
de la antena del receptor, elimina todos los problemas en un golpe.
Desplegar la
antena de receptor
Como
regla general se le advierte que cada parte de esta sección se
refiere a un aspecto concreto que podría generar problemas bajo
ciertas circunstancias, y estos problemas se pueden detectar con un
chequeo del alcance. Actuaciones que nosotros no recomendamos pueden
funcionar también sin problemas en su caso particular, pero, una vez
más, puede comprobarlo con un chequeo del alcance y dirección.
Las antenas de
varilla.
El tipo óptimo de antena en el receptor es realmente una varilla
vertical (ve Fig. 1), que tiene una varilla rígida vertical unida a
un tramo corto horizontal de cable flexible; al mismo tiempo los
conectores de servos y batería se deben colocar lo más alejados como
sea posible del alambre de la antena dentro del fuselaje.
Desgraciadamente al aeromodelista le resulta normalmente imposible,
especialmente en aviones. Sin embargo, hay una instalación que es
siempre deseable, y es evitar cualquier instalación que permita a la
antena de receptor señalar directamente al piloto en ciertas
posiciones de vuelo, es decir, cuando la antena “apunta” al
transmisor ( ver Fig. 2). Esta posición produce la menor amplitud de
campo a la entrada del receptor, y si otras condiciones de la
instalación son también menos que deseables, puede tener problemas
de recepción. Esto se puede evitar asegurando que por lo menos parte
de la antena se despliega verticalmente, por ejemplo, una parte
horizontal, y parte vertical. El método más fácil es que parte se
despliegue desde el receptor horizontalmente, y el resto en
vertical. Cuanto más larga sea la parte vertical, menores problemas
direccionales se sufrirán, y menores los efectos de otras
imperfecciones en la instalación.
Notas adicionales
en el despliegue de la antena
Es
fundamentalmente esencial evitar la colocación de la antena paralela
a los cables de los servos o cables que sean conductores eléctricos.
También debe evitarse, bajo cualquier circunstancia, enrollar la
antena, o dejarla como una maraña, ya que el efecto es el mismo que
cortar la antena, produciendo una pérdida considerable en el
alcance. Siempre debe mantenerse la longitud original (generalmente
90 cm - 1 m). No se puede cortar la antena excepto en automodelismo,
donde un alcance de sólo 100m es generalmente suficiente. Incluso
entonces, incluso, no degbe cualquier cortarse en cualquier medida,
sino exactamente a la mitad de la longitud original.
Las antenas del
receptor en aviones
Siempre
se debe instalar la antena tan lejos como sea posible de servos, sus
extensiones y cables de mando. La ideal es una antena de varilla
pero, si esto no es posible o no se desea, se extiende tensa hasta
el timón vertical. Puede desplegarse la antena dentro del fuselaje
(ver abajo), con la condición de que no corra paralela a cables,
extensiones de servos o cables de mando metálicos. Observese que la
fibra de carbono en el fuselaje tiene un efecto aislante, y en este
caso que la antena se debe desplegar externamente, preferentemente
alejada del fuselaje, ya que el fuselaje mismo tendrá un efecto
aislante cuando el modelo está en determinadas posiciones.
Si la
antena se tensa hasta el timón, entonces es admisible que unos 10 cm
queden flotando( Fig 3). Esto evita el peligro que toda la antena
señale recta hacia la punta del transmisor, con los problemas
descritos anteriormente. En este caso se debe poner un tensor en la
sujeción al fuselaje; lo mejor es un tubito de silicona (conducción
del combustible).
Si
usted es un piloto de planeador, y piensa que la antena no debe
estar estirada hacia el timón vertical debido al incremento en la
resistencia, le sugerimos que eche una mirada a los pilotos de jets
y cómo estos despliegan sus antenas: utilizan antenas de varilla, y
aceptan el incremento de resistencia. Nuestro punto de vista está
bastante definido: se debe desplegar la antena del receptor de una
manera que refleje el valor del modelo para usted. Pensamos que
cualquiera de nuestros modelos vale lo suficiente como aceptar el
incremento en la resistencia. Este aumento es muy difícil de medir,
pero debe ser ínfimo; por eso desplegamos la antena fuera del
fuselaje, desplegada al timón. Por otro lado, quizá nosotros no
volemos lo bastante bien como para notar esa gran resistencia.
Desplegar la
antena dentro del fuselaje
Es
también posible instalar la antena en el fuselaje, pero esto puede
generar problemas, dependiendo de la instalación concreta. A menudo
se recomienda desplegar la antena recta por el inferior del
fuselaje, pero en nuestra experiencia esto produce generalmente
efectos direccionales y/o “apagón”. Esto suele ocurrir precisamente
en el despegue, cuando la antena de receptor “apunta” al transmisor
(ver Fig. 2). El problema de “apuntar” las antenas siempre se debe
considerar cuando se realiza un chequeo “post morten”. Nosotros a
menudo hemos visto accidentes que siguen esta pauta: el modelo
despega y asciende, entonces, repentinamente baja el morro
violentamente hacia el suelo. El piloto tira de profundidad también
de forma violenta, y el ala entra en pérdida con resultados
catastróficos, aunque el modelo estaba ya a una altura segura. ¿La
causa? La posición de la antena de receptor, quizás incrementado
porque el piloto apunta con la antena de transmisor al modelo; el
receptor, es muy probable, se “apague” bajo estas circunstancias.
Quizás también tenga como resultado un movimiento aleatorio de un
servo, cambia la posición y la recepción entonces se recupera; aquí
es cuando se produce la reacción de pánico del piloto, tirando de
profundidad. Tal secuencia de acontecimientos no se suele considerar
al tratar de establecer la causa del accidente. Por esta razón,
desplegar la antena en una curva suave dentro del fuselaje es mejor
que en línea recta , ya que sufre menos los efectos direccionales.
Nuestra
solución es coger un listón de balsa u otra madera, fijar el extremo
de la antena a una punta y depositarla libremente a lo largo del
fuselaje. La antena así está libre en el fuselaje, pero no puede
enredarse o doblarse. Este método elimina también la pesada tarea de
persuadir a la antena para que resbale dentro de una funda plástica.
Causas de
interferencia
Si
usted tiene problemas al utilizar su equipo, o bien en el chequeo
del alcance, se deben considerar las siguientes causas, todas ellas
pueden tender a producir interferencias.
Efectos
direccionales/cables largos
Aunque
los fabricantes diseñen sus receptores en la medida de lo posible
para prevenir que las señales RF entren el circuito por las
conexiones de los servos, cualquier cable que es conectado al
receptor tiende también actuar como una antena adicional. Sin
embargo, el receptor sólo está preparado para trabajar con su
antena, así que cualquier señal que tomen estas “antenas
adicionales” toma la forma de interferencia (Fig. 5).
No
obstante, los cables del servo tienen pequeño efecto si son los
originales, la batería se localiza en una posición adecuada, y la
antena se despliega lejos de los servos y sus cables; el receptor se
diseña para enfrentarse con esta situación (ver arriba). Sin
embargo, la entidad de RF que llamamos un “sistema de recepción” se
modifica por su instalación en el modelo, y pueden surgir efectos
adversos, especialmente si la longitud de algún cable es la mitad de
la longitud de la antena (generalmente 45cm), la longitud completa
(90 cm), o aún más larga que la antena de receptor. Lo mismo se
aplica a los cables de la batería y del interruptor. La regla es
sencilla: cuando más cortos los cables, mejor. Especialmente
problemáticos en términos de interferencias son los cables
extendiéndose hacia ambos lados a los servos montados en las alas, o
el de un servo montado en la cola. Si corre paralelo a la antena, se
pueden esperar problemas. Estas situaciones a menudo crean
interferencias, y los cables pueden tender también a hacer sombra a
la antena de receptor disminuyendo la señal de transmisor, con lo
que experimentamos los efectos direccionales. Hay que tener siempre
en mente si las longitudes son múltiplos; por ejemplo, 2 X 45 cm
produce 90 cm, que es la longitud crítica para la interferencia.
Las
fluctuaciones de la fuerza de campo
Si se
permite que la antena fluctúe libremente en el aire detrás del
modelo, la fuerza de campo en la entrada de antena de receptor
fluctuará ampliamente. Esto puede dificultar la tarea del receptor,
aunque los circuitos modernos sean muy buenos trabajando con tales
problemas; aún así, se puede hacer que el receptor trabaje más
fácilmente evitando tales fluctuaciones. Por esto recomendamos el
uso de antenas de varilla, o cualquier otro que tense el final de la
antena.
Extensiones
de cables/filtros supresores
Como
regla general todo cable debe ser lo más corto posible. Las
conexiones han de ser siempre buenas y metódicas en el modelo, y
nunca como un montón confuso, cruzándose entre ellas. No hace falta
decir que los conectores no pueden estar bajo tensión en su anclaje
en el receptor, o es muy fácil que se salgan en vuelo.
Toda
conexión con el receptor se debe considerar como potencial origen de
un problema si se está sufriendo alguno. Esto incluye los conectores
de los servos, los cables de la extensión, los del interruptor, los
cables de programación; de hecho, todo lo que esté conectado a los
enchufes del receptor, incluyendo las conexiones de los giróscopos,
etc.
Si
usted debe utilizar prolongadores, recomendamos el uso de cables
revirados. Hay también muchos filtros supresores en el mercado, pero
en nuestras estimaciones, estos a menudo tienen poco efecto, aunque
hay probablemente algunas marcas de receptores que responden bien a
filtros supresores en los prolongadores. De todos modos, los filtros
supresores nunca hacen daño.
En
gran escala, la utilización de filtros es necesaria ya que hay tomar
todas las medidas necesarias que puedan incrementar la seguridad.
Los filtros pueden ser anillos de ferrita en los que los cables se
enrollan por el propio anillo.
En
nuestra experiencia, los anillos metálicos en los que los cables
pasan por su interior, tienen efecto NULO. Para su aplicación
habitual se diseñaron para evitar radiar interferencias.
Longitud de la
antena/antenas de varilla.
La
regla básica es esta: la longitud total de la antena de receptor
siempre debe ser la misma que la antena original. En el caso de
receptores de ACT son 90 cm. 2 ó 3 cm de diferencia no son
importantes.
Como
se mencionó antes, una antena de varilla es siempre la mejor
solución. Se compone de una barra de acero montada verticalmente en
el modelo, conectado a un cable flexible desplegado dentro del
modelo y hacia el receptor (Fig. 1). Si la antena de varilla (la
barra de acero) es de 60 cm largo, el resto del cable debe ser de 30
cm de longitud. La barra del acero debe ser suficientemente robusta
para mantenerse tiesa en el vuelo, es decir no debe oscilar de aquí
para allá. Asegúrese de formar un lazo en la punta de la varilla
para protegerse de heridas en los ojos. La unión entre la varilla de
acero y el cable flexible se debe ser una soldadura de calidad; la
propia soldadura es quebradiza, y esta área se debe proteger de la
vibración, por ejemplo, con un pedazo de macarrón termoretráctil.
Verifique la soldadura a intervalos regulares.
Interruptor/batería
Muchos
productos de este tipo están disponibles con cables muy largos. De
nuevo hay que comprobar que las longitudes acumulativas/múltiplos de
cable no son críticas, tal y como se describió antes. Si es posible,
acorte los cables. Los cables largos de la batería limitan también
la intensidad eléctrica máxima, así que se debe asegurar también que
las secciones (grosor) del conductor son adecuadas (ver abajo).
Cuanto más corto el cable, al bajar la resistencia, más alto será
el flujo posible, y menor la caída del voltaje.
El “ruido”
eléctrico
“El
ruido” siempre se produce cuando se frotan partes de metal o vibran
una contra otra. La vibración tiende a generar cargas estáticas, y
estas cargas son disipadas por chispas que saltan entre las partes
de metal. Estas chispas contienen generalmente energía RF, que
interfiere con el receptor.
Esta
forma de interferencia ocurre constantemente en helicópteros y
aviones con motores de combustión interna. Aunque la mayoría de los
receptores modernos sean muy eficientes en el rechazo este ruido,
recuerde verificarlo si surgen problemas; es una buena práctica
excluir de todos modos el ruido eléctrico en la medida de lo
posible.
Los motores
eléctricos
Los
motores eléctricos generan niveles intensos de interferencia de alta
frecuencia. En los motores eléctricos de escobillas, pasan altas
corrientes al conmutador (delgas), cuando gira, a través de las
escobillas, y este proceso genera chispas de alta energía. Las
chispas contienen la energía de alta frecuencia que es una fuente
poderosa de interferencias en el receptor. Sin embargo, la
interferencia no sólo es emitida por el motor mismo; sus cables y a
veces aún la batería misma irradia también fuertes señales de
interferencia. La interferencia irradiada nunca se puede eliminar, y
la única manera de reducirla sería suprimir el motor. Por esta
razón, la batería y sus cables, los cables del motor, y cada
elemento que soporte altas intensidades y es conectado al motor en
cualquier manera, nunca se deben instalar cerca del receptor ni su
antena. Mantenga estos conjuntos de componentes tan lejos uno de
otro como sea posible.
Los BEC
Es
importante resaltar que muchos reguladores electrónicos de
velocidad, inclusive los de marcas de alta calidad, pasan
interferencias al receptor vía la alimentación (BEC). Dado que los
reguladores electrónicos de velocidad varían la potencia motriz
mediante impulsos de corriente, es obvio que esto no siempre puede
ser aislado al 100% de la alimentación del BEC. No todos los
receptores son susceptibles de sufrirlo, pero es necesario tenerlo
en cuenta. Si usted sufre una interferencia, pero el problema
desaparece al instalar una batería separada en el receptor, la causa
es el circuito BEC del variador de velocidad.
Los sistemas de
encendido del motor
Este es
un difícil problema, ya que los sistemas de encendido pueden reunir
muchas fuentes de interferencia que no pueden del todo ser
“contenidas” ni “vistas”. La ignición por chispa, generada en una
bujía, genera interferencias de energía alta que pueden estar en
cualquier frecuencia, y es irradiada por todos componentes
conectados al sistema de encendido. Esto se aplica en particular al
capuchón de la bujía y su cable, que se deben aislar completamente y
derivar a masa. Pueden surgir fácilmente desperfectos bajo el
aislamiento del cable de la bujía o del capuchón, y causar que las
chispas se produzcan en los lugares “equivocados”. Estos pueden no
tener efectos negativos en el funcionamiento del motor, pero generan
interferencias graves en el receptor. La única manera de comprobar
esto es llevar a cabo un chequeo del alcance con el motor
funcionando.
Si
usted tiene un encendido electrónico con batería separada, ésta se
debe instalar tan lejos como sea posible de todos los componentes de
sistema de control de radio – incluso de la batería de receptor. La
batería del encendido sufre los picos de interferencia generados por
la ignición, y son irradiados a su vez por la batería y su cable.
Por esta razón el sistema de encendido nunca debe ser alimentado por
la batería del receptor. Los problemas de interferencias del
encendido son difíciles de localizar, y el remedio generalmente sólo
se encuentra reemplazando sistemáticamente los componentes.
Accesorios
adicionales del sistema de recepción.
Cada
elemento suplementario, incluyendo giróscopos, voltímetros y
similares, implican cables adicionales, con los efectos
potencialmente adversos ya descritos. Para evitar problemas, estos
artículos se deben probar también. Una fuente adicional de
interferencia es el microprocesador en que muchos dispositivos
suplementarios se basan. Estos operan en una frecuencia fija (la
frecuencia de reloj interno) determinado por un cristal de cuarzo, y
por lo tanto genera radiación de baja intensidad en la frecuencia
del reloj. Generalmente no afecta al receptor si el fabricante
escoge una frecuencia de reloj que no coincide con la gama de
frecuencias de recepción del receptor, ni de una frecuencia armónica
de ésta (un múltiplo de la frecuencia base). Este es generalmente el
caso; por lo menos, nuestros giróscopos ACT se diseñan de tal manera
que ningún armónico de la frecuencia del reloj puede interferir con
ninguna frecuencia posible en el receptor.
No
obstante ofrecemos el consejo habitual: mantenga cierta distancia
entre el receptor y cualquier dispositivo auxiliar, como mínimo se
conseguirá facilitar el trabajo del receptor.
Los transmisores
de VHF
Estos
ciertamente pueden causar interferencias en nuestras frecuencias de
35 MHz, aunque ellos no transmitan en 35 MHz. ¿Cómo puede ser eso?
Los receptores de RC admiten lo que se conoce como
frecuencias armónicas y las frecuencias adyacentes. Nuestros
receptores trabajan superponiendo las frecuencias, y elimando las
señales de información que van contenidas en la señal de RF emitida
por el transmisor. Una Frecuencia Intermedia (FI) siempre se
superpone; en el caso de receptores de radiocontrol de simple
conversión, la FI es de 455 khz. Por eso la inscripción en el
cristal del receptor no es exactamente lo que usted espera: es
generalmente la frecuencia de transmisor menos la FI. Por ejemplo:
el canal 66 = frecuencia de transmisor 35.060 MHz. Descontando la FI
de (455 khz) produce la frecuencia (impresa) de cristal de receptor
de 34.605 MHz. (Nota para España: se refiere a la inscripción de la
frecuencia real de trabajo de sus cristales, la que aparece
normalmente en las etiquetas pegadas o impresas en las carcasas de
los cristales de otras marcas es la frecuencia de emisión, pero no
la de trabajo del cristal, que es +/- 455. ACT se refiere a la
frecuencia impresa “real” de sus cristales). Cuándo la IF está
superpuesta, se generan otras frecuencias además de la frecuencia
mezclada deseada, y que corresponden a un armónico de la frecuencia
base, por ejemplo: con 35 MHz, pueden ser 70 MHz (35 MHz X 2) ó 105
MHz (35 MHz X 3).
En Europa, los
transmisores de VHF trabajan en 105 MHz, algunos de ellos
extremadamente potentes. Si volamos cerca de un transmisor de VHF,
con un modelo y un receptor de simple conversión (en contraposición
con los de doble conversión), se generan frecuencias superpuestas
en “armónicos”. Los receptores de simple conversión superimpone las
señales del emisor VHF vía las frecuencias adyacentes, y esto puede
tener como resultado interferencias con la señal de transmisor de
radiocontrol.
Se
puede evitar este problema utilizando un receptor de conversión
doble. Estas unidades llevan a cabo un proceso doble de
superimposición , o conversión, permitiendo eliminar la
interferencia de los transmisores de VHF. Una ventaja teórica
adicional es que se genera una señal más limpia (menos ruido), que
puede mejorar, aún más, las características de recepción. En la
práctica - y eso siempre debe ser el factor que decide - incluso
nuestros receptores más sencillos han demostrado tener un
funcionamiento excepcional aún cuando estaban extremadamente cerca
de un transmisor de VHF.
Cuándo
están cerca transmisores de VHF, puede haber otras características
técnicas que complican la situación.
Hay un
método fácil de determinar si un transmisor de VHF puede causar
interferencias a un sistema de radiocontrol que opera en cierto
canal, y para ello se lleva a cabo un cálculo sencillo.
Supongamos que deseamos transmitir en el canal 66 = frecuencia
35.060 MHz. La frecuencia del receptor es por lo tanto 34.605 MHz.
Multiplicamos 34.605 por 3, dando un resultado de 103.815. Esto
ahora da dos frecuencias posibles de VHF que pueden causar
interferencias: “más FI” y “menos FI”. Si nosotros ahora descontamos
nuestra Frecuencia Intermedia de (455 khz) de 103.815, establecemos
una frecuencia problemática de VHF para “menos FI” de 103.360 MHz;
si sumamos nuestra FI, establecemos la otra frecuencia problemática
de VHF de 104.270.
Estas
dos frecuencias pueden causar interferencias al receptor de
radiocontrol. Desgraciadamente las comprobaciones del alcance en el
suelo sólo dan los resultados de utilidad limitada, ya que la
interferencia puede tener un efecto más potente cuando el modelo
está en el aire.
Si
usted hace el mismo cálculo para receptores de 40 MHz, usted verá
que no hay ninguna frecuencia de VHF que pueda causar interferencia
a uno de estos receptores.
Casi
todos tenemos una radio de coche con un display digital de
frecuencia. Ajústela a la frecuencia que podría causar
interferencia. Si un transmisor potente de VHF trabaja en esa
frecuencia, usted no debe volar un modelo con un receptor de
conversión simple en esa ubicación.
Si el
display digital de la radio sólo representa un dígito después del
punto decimal, fijelo en 103.3 para la frecuencia de interferencia 1
e inicie una búsqueda lenta de la estación. Si la radio no recoge
una estación antes del cambio en el último dígito, no hay ningún
peligro. Este es un método útil de protegerse contra interferencias
en campos de vuelo que no nos son familiares.
En las
inmediaciones de transmisores de VHF, se tienen que considerar otras
fuentes potenciales de problemas, entre ellas la interferencia
causada por la alta potencia de emisores de los transmisores. Este
problema surge si la longitud de un conductor en el circuito
impreso del receptor se corresponde con la longitud de onda de la
estación que interfiere; un cable en el sistema de receptor puede
tener también precisamente la longitud “equivocada”. Esto no se
puede prever, y la única manera segura de evitar el problema, será
no volar en las inmediaciones de potentes transmisores. Este punto
sólo se menciona aquí porque a menudo se olvida en el exámen
post-mortem después de un accidente. Lo mismo se aplica también a
repetidores de radio; generalmente, se lamenta tarde volar al lado
de un repetidor.
La proporción
señal/ruido
Este es
un término comúnmente utilizado en la tecnología RF, y significa
realmente la relación entre la energía de la señal querida y la de
la señal no deseada.
En
este caso el término “señal/ruido” quiere decir que debemos
esforzarnos para mantener la suma de todas interferencias posibles
tan pequeña como sea posible, en un esfuerzo de asegurar óptimas las
características de recepción bajo todas condiciones de uso.
Ahora
bien, hay fuentes de interferencia que no se pueden eliminar porque,
por ejemplo, el diseño del modelo no lo permite; un buen ejemplo son
las extensiones de los cables para el servo del ala, o un motor de
ignición por chispa. En tales casos todo lo que podemos hacer es
intentar eliminar cada uno de las otras evitables fuentes de
interferencias, para mantener la proporción señal/ruido lo más
favorable como sea posible.
Todas
estas fuentes posibles de interferencias lo que pueden hacer es
maravillarnos de cómo logramos jamás volar seguros, pero la
información no se facilita para crearle ansiedad innecesariamente.
Lo que esperamos es que usted sea ahora capaz de apreciar la gran
variedad de los factores que pueden tener un efecto adverso en el
trabajo de un receptor. El conocimiento es la llave para eliminar
los problemas, y promover volar con seguridad.
Consejos
adicionales
Dos o más
receptores
Un
método de evitar cables largos en modelos a gran escala es
considerar instalar varios sistemas de recepción, completamente
independientes uno de otro. Por ejemplo, un receptor y la
alimentación para la mitad izquierda del modelo, y otro para el
derecho; o un sistema separado para el motor. Es un área fructífera
para la imaginación, aunque hay aspectos de seguridad que
ciertamente deben considerarse. Nosotros nos deseamos añadirnos a
la discusión sobre este punto, ya que nuestra contribución sólo
sería una más para añadir a otras muchas. Como las demás, esto es
sólo una teoría personal, y nosotros no podríamos añadir protección.
Los interruptores
de la batería (paneles de baterías) /conectores
Aquí,
de nuevo, tenemos cables largos (ver arriba). Hay ciertamente
situaciones donde un panel de baterías tiene sentido, pero si usted
opta por uno, recuerde: los cables cortos, por favor. En nuestra
opinión los paneles de baterías más útiles son los que proporcionan
las alimentación por separado para el receptor y los servos. La
razón es que la interferencia causada por los propios servos esté
alejada del receptor. La forma en que principalmente afecta son
fluctuaciones de voltaje, que ocurren cada vez que un servomotor se
sobrecarga, o llega a su tope. Los servos modernos de alta potencia
y velocidad consumen mucha corriente que la batería no puede
suministrar por los cables, es decir el voltaje fluctúa. El receptor
entonces tiene que compensar esta fluctuación, que implica el
esfuerzo extra para el software o la electrónica. Las alimentaciones
separadas reducen apreciablemente la carga de trabajo para cualquier
receptor, es decir mejoran la relación “señal/ ruido”.
Los
conectores que actualmente se usan de forma generalizada,
representan indudablemente un limite actual en este aspecto, y este
problema reclama una solución. Si usted conecta cinco servos rápidos
y potentes en los conectores habituales del receptor, y asume que
todo esa potencia está disponible, está usted cegado por los
anuncios. En nuestra opinión cualquier fabricante que proclama que
sus servos digitales tal cual, es decir sin una alimentación
apropiada, son la respuesta a sus oraciones, y sin aún mencionar su
necesidad, debe ser vista por el usuario con gran desconfianza;
incluimos esta cuestión también en nuestra lista de sospechosos.
Los
conectores JR UNI son un excelente diseño, práctico y probado, pero
la intensidad posible máxima para los contactos son 2 Amps. Es el
MAXIMO -por mucho grosor que tenga el cable que usted utiliza - el
cuello de botella es el propio contacto. Por lo tanto si usted
conecta cinco servomotores directamente al receptor, y cada
servomotor consume una corriente de puesta en marcha de 2A (o más),
y la batería está conectada por un solo conector, usted no puede
pretender que toda la potencia de los servomotores esté disponible.
La única solución es una alimentación separada para los servos, o
varias baterías conectadas al receptor.
Una
gran ventaja del sistema JR UNI es que el positivo ( +) está en el
centro. Si algún conector se conecta de manera equivocada (girado
180º), no tendrá efecto adverso, es decir no se producirá ningún
daño; simplemente ni los servos ni el receptor funcionarán. Sin
embargo, si usted lo conecta desviado a un lado (sólo dos de tres
alfileres en los contactos), invierte la polaridad y produce un
cortocircuito. Futaba y JR/Graupner utilizan el mismo conector,
aunque la versión de Futaba presente una pequeña orejuela externa
que proporciona una protección adicional contra la inversión de
polaridad. Esta se puede quitar (con un cútter), y el conector de
Futaba se puede utilizan con JR.
Los cristales
Por
supuesto, los cristales son componentes delicados. Ellos son por
naturaleza sensibles a la vibración, ya que el cuarzo es quebradizo.
Los cristales son sensibles a la temperatura, y su componente
esencial tiene un rango de frecuencia que depende de la misma,
definida por la tolerancia aprobada por el fabricante. Por esta
razón nuestros cristales Hiper-system se encapsulan en un
revestimiento, tipo caucho termorretráctil elástico, que es
resistente a los golpes. Los cristales fabricados para nosotros,
tienen los mejores contactos chapados en oro, y son resistentes a la
temperatura en el rango –15 a +50°C, es decir el rango habitual en
radiocontrol. Como tales, difieren de muchos cristales actualmente
en el mercado.
Por
favor, obsérvese que nuestros cristales funcionan también en
receptores de otros fabricantes. ¡Así como los de otros funcionan en
nuestros receptores y también en otros!
Incluso hoy muchos fabricantes proclaman tranquilamente que sus
receptores sólo pueden funcionar con “cristales originales”, pero
creemos que esto es apenas una tentativa débil de subestimar la
inteligencia de sus clientes. Un reclamo comparable sería que un
fabricante de coches indicase que sus vehículos sólo funcionan con
neumáticos redondos, sabiendo de sobra que todos los demás tienen
también neumáticos redondos.
Casi
todos los receptores comparten hoy día el mismo circuito electrónico
interno, es decir el mismo IC. Esto significa que se necesita el
mismo tipo de cristal. Hemos analizado todos los “cristales
originales” por especialistas de fabricantes de cristales, y hemos
establecido que la especificación requerida para su correcto
funcionamiento es siempre la misma. Por esta razón nos complace
garantizar que nuestros cristales trabajan con otras marcas de
receptor.
Los cristales del
transmisor
¡No
pasa lo mismo con los cristales del transmisor! Siempre debe
utilizar cristales hechos por el fabricante del transmisor; no es
permisible el intercambio entre ellos aquí. Los cristales del
transmisor difieren de la marca.
La
protección contra vibraciones
Los
receptores modernos de radio se fabrican hoy utilizando SMT
(tecnología de montaje superficial), esto es verdad, al menos, en
todos los receptores de ACT. Esto significa que los componentes
electrónicos son muy pequeños y menos susceptibles al daño por
vibración. No obstante, todo receptor contiene también componentes
que se tienen que proteger de la vibración. Por esta razón, siempre
se debe empaquetar el receptor en una espuma suave. Nunca pegarlo en
el sitio, ni sujetarlo en su compartimiento con styrofoam.
Los colores de la
antena aérea
En una
etapa muy temprana, cuando las frecuencias, entonces nuevas, en la
35 banda de MHz se asignaron, también se impusieron los colores de
la banda de frecuencia. Por esta razón las antenas flexibles para
receptores deben tener los colores siguientes: receptores de 27 MHz
= marrón; receptores de 35 MHz = rojo (Nota: aunque dice “red”, el
color es el naranja); receptores de 40 MHz = verde.
Las
características de la radiación del transmisor
Toda
clase de antena tiene características particulares de radiación, así
que se deduce que nuestras antenas de transmisores trabajan mejor en
algunas direcciones que en otras. Naturalmente, es siempre mejor
para el receptor recoger la máxima intensidad de campo, ya que los
factores que producen interferencias (ver arriba) en el modelo son
más fáciles de suprimir si la intensidad de campo es alta, que si la
señal del transmisor es débil. Esto significa simplemente que el
piloto siempre debe asegurarse que su antena del transmisor se
direccione con el modelo de tal manera que alcance al receptor la
máxima intensidad posible.
Si se
utiliza una antena telescópica habitual de transmisor, el campo de
actuación de la radiación es el mostrado en la Fig. 6. Esto
significa que tiene una característica amplia y panorámica cuyo
único inconveniente es una señal muy débil directamente en la
alineación de la antena; por esta razón nunca debe señalar con la
punta de la antena directamente al modelo, ya que el receptor recoge
la señal más débil en esta situación.
En la
práctica esto significa que el piloto siempre debe estar con el lado
largo de la antena del transmisor señalando el modelo, es decir para
lograr la recepción óptima la antena debe señalar con un ángulo al
modelo.
Al
contrario que en la antena telescópica, una antena corta
(helicoidal) de transmisor tiene una característica direccional
fuerte combinada - a veces - con una leve reducción de intensidad.
Esto significa que, realmente, es preferible apuntar con la antena
al modelo, aunque señalar con la antena hacia abajo con su
planeador en el fondo de un valle de montaña, cuando una descendente
lo absorba, le aumentará la adrenalina (y el ejercicio físico).
Interferencias
por canal adyacente
En
realidad estos problemas nunca deben surgir, porque todos receptores
en el mercado son diseñados para separación de 10 Khz por canal, que
significa que el receptor trabajaría sin problemas aún cuando todos
canales adyacentes están en el uso al mismo tiempo. No conocemos
ningún receptor que no cumpla este requisito, con la excepción de
muchos tipo “slow-fly”. Estos se anuncian generalmente ofreciéndose
como “alcance total”, pero muchos fabricantes parecen pensar que
este es de 300 ó 500 metros; de todos modos, estos receptores no
trabajan con la separación de 10 khz por canal (ver abajo).
Sin
embargo, si usted experimenta problemas por canales adyacentes,
puede ser cualquiera de las siguientes razones:
1.
Los pilotos pueden
estar colocándose separados, en vez de un grupo. Ejemplo: sesiones
del club para remolcar veleros. Este tipo de operativa puede
producir problemas técnicos, ya que es básicamente esencial que
todos estén juntos en un grupo. Esto es también posible con el
remolque de veleros, aunque pueda tener inconvenientes. Esta es la
razón: si la distancia del modelo a “su” transmisor es, pongamos,
100 metros, y la distancia al transmisor con un canal adyacente son
10 metros o menos, entonces esto representa una interferencia: en
proporción de 10:1. Este es el límite general en todos receptores –
incluso en los tipos de alta calidad- y ningún fabricante pueden
garantizar el funcionamiento seguro de su equipo en tal situación.
2.
Las emisiones de
alta potencia. En el ejemplo anterior otro posible problema puede
ocurrir: otro transmisor que opera alejando en dos o más canales,
no en el canal adyacente, puede causar interferencias en su
proximidad. De hecho lo más probable es que se trate de una cuestión
de rechazo por sobrecarga antes que interferencia de canal
adyacente. En este aspecto hay amplias variaciones entre los
receptores actualmente en el mercado, y hay diferencias igualmente
significativas en la potencia irradiada en marcas concretas de
transmisores ( sin mencionar nombres).
De
todos modos siempre puede evitar ambos problemas descritos aquí
requiriendo a todos que permanezcan en grupo, y nunca vuele su
modelo directamente encima de la antena de transmisor (y/o la
cabeza) de otro piloto.
El alcance
total/receptores de slow fly
Los
receptores de slow-fly se anuncian profusamente, pero obtiene
generalmente muy poca tecnología por su dinero. En cualquier caso
¿Qué es el alcance total? En nuestros términos es que, por lo menos,
alcance 1000 metros cuando un transmisor en un canal adyacente está
operativo. Usted puede pensar que un receptor con un alcance
indicado de 500 m es bastante bueno para volar en general, pero se
llevará una desagradable sorpresa cuando su modelo choca apenas a
los 50 m iniciado el vuelo, cuando varios transmisores también están
encendidos. Cada transmisor adicional reduce el alcance efectivo de
su sistema, y esto se aplica especialmente a receptores que - por
razones de ahorro de peso y economía - son de diseño poco
sofisticado. Si el fabricante omite los filtros de RF - y esta es la
única forma de ahorrar peso de forma económica - él salva dinero,
peso y esfuerzo, pero realmente no fabrica un receptor mejor. En
nuestra opinión, esta filosofía ciertamente puede ser peligrosa, y
por eso aún nuestro receptor Micro6 ofrece el alcance total (y
queremos decir 1000 m) con el rechazo completo del canal adyacente.
¿Y sabía usted que los típicos motores de slow-fly son,
generalmente, fuentes severas de interferencia? Con esto en la
mente, disminuir tecnología no es en absoluto sensato, y es más,
puede ser peligroso.
Hay
también microreceptores fabricados por compañías de renombre que
funcionan con los llamados cristales micro, y parece ser que éstos
están sólo disponibles en separaciones de canal de 20 ó 30 Khz. Esto
no es porque los microcristales sólo se fabriquen en estos canales;
es perfectamente posible ordenar cualquier frecuencia de cristal,
tanto usted como yo, incluso en separaciones de 2 khz si usted
realmente lo necesita. No, la razón es simplemente que estos
receptores no pueden enfrentarse con un canal adyacente funcionando,
aunque esto no se mencione en ninguna parte. En vez de informar a
sus clientes, el fabricante procura resolver el problema ofreciendo
una gama limitada de cristales, y actúa como si otras marcas y otros
modelos que operan en canales adyacentes no existieran en absoluto.
Así que ¿¿¿Qué piensa usted que pasará si su amigo vuela un receptor
de slow-fly en un día de vuelos sin estar informado de lo que su
receptor puede controlar - o más bien, de lo que no puede
controlar??? Estamos seguros que ese aeromodelista que sufre los
choques debido a un receptor de slow-fly, invertirá su dinero en
otras marcas en el futuro.
Voltaje de
trabajo de los receptores
Los
receptores ACT - y la mayoría de los de otras marcas - funcionan
perfectamente con baterías de 4 células (4.8V) ó 5 células (6V). Sin
embargo, un paquete de 5 células puede dar hasta 8 voltios
momentáneamente en el momento de desconectarlo del cargador, así que
es importante verificar con el fabricante del receptor que lo puede
aceptar. Aunque las baterías de 5 elementos tienen sentido en un
discutible punto, no ofrecen ventajas al receptor, y los servos no
necesariamente trabajan mejor. Admitámoslo, muchos fabricantes
indican el par del servo con 6 Voltios, aunque los mismos
fabricantes no recomienden el uso de paquetes de 5 células (6 v) en
sus receptores. ¿Tiene sentido? La razón es obvia: suena mejor el
elevado torque en los anuncios. Los receptores de buen diseño
también funcionan con baterías de 3 células, y esto proporciona una
protección muy útil a la caída instantánea del voltaje, o al fallo
de una célula si se utiliza una batería de 4 elementos. Sin embargo,
hay diferencias entre marcas a este respecto. La mayoría de los
servos trabajan con 3 células, únicamente girarán más lento. Por
esta razón, si advierte que sus servos funcionan más lentamente que
lo normal, ¡No vuele! Recargue o verifique las baterías primero.
Secuencia de
encendido
Primero
el transmisor, después el receptor. ¿Por qué? Porque esta secuencia
evita la situación donde el receptor está encendido sin una señal de
transmisor. Sin un transmisor el receptor recoge por igual cada
señal de RF que pueda “rondarle” tal y como lo describió
recientemente un aficionado. Esto significa que los servomotores
pueden recibir señales incontroladas y girar hasta sus topes
(causando daño en los engranajes), ponerse en funcionamiento
motores eléctricos con variadores electrónicos de velocidad, etc.
Por ejemplo, si prepara un modelo eléctrico para volar, y conecta
primero sus baterías y después el emisor, puede encontrarse con su
motor funcionando y regresando a casa con uno o dos dedos menos.
Para desconectar, se invierte la secuencia: se desconecta primero el
receptor, después el transmisor. Aquí está un ejemplo de lo que
puede ocurrir si usted se descuida: su modelo eléctrico ha
aterrizado, pero desconecta el transmisor primero; el modelo está
tranquilo en el suelo, pero el motor podría entrar fácilmente en
funcionamiento. Sin embargo, el propulsor no puede girar, se bloquea
y recalienta, y con la consecuencia de un cortocircuito. Muchos
modelos eléctricos se han incendiado de esta manera.
PCM/PPM
Estos
términos significan Modulación de la Pausa de Pulso (PPM) y
Modulación de Código de Pulso (PCM). Tienen en común que la señal
de RF se envía del transmisor al receptor utilizando tecnología FM.
Una señal de PPM LF se compone de una cadena de pulsos que contienen
en su mayor parte 8 canales (a veces 9 canales - MPX). En su sección
de RF el transmisor modula la señal de RF con esta cadena de la
señal de LF. En un transmisor de PCM se utiliza un código que
permite al receptor discernir los errores en la señal, p.e.
interferencia. Si se detecta una interferencia, el receptor PCM es
capaz de mover los servos a posiciones programadas por el piloto
(modo Failsafe). Alternativamente los servos permanecen en la última
posición válida (modo NORMAL). En resumen, el receptor de PCM tiene
“inteligencia”, en contraposición a receptores PPM, que pasan todas
las señales a los servos sin controlarlas, hayan sido originados por
el transmisor o por una fuente de interferencia. Los sistemas de PCM
no previenen necesariamente los accidentes, y todo se resumen en
“una cuestión de gusto”; en ningún caso, ningún sistema previene las
interferencias.
Los
receptores PCM sólo trabajan con transmisores PCM, y sólo con los de
la misma marca del transmisor. No es posible utilizar un emisor JR/Graupner
PCM con un receptor Futaba PCM, ni viceversa.
El
alcance de un receptor PCM se define claramente, cuando los servos
se colocan en la posición Failsafe o permanecen quietos (según estén
programados) cuando se pierde la señal.
Comprobación del
alcance
Repitamos el punto más importante: las condiciones de la instalación
varían sustancialmente de un modelo a otro, pero aún así,
generalmente, todo funciona bien. Sin embargo, si desea evitar
problemas es importante que verifique cada receptor nuevo y cada
nueva instalación. Se debe verificar también un receptor probado
cuando se instala en un modelo nuevo.
Por
supuesto, no todos los problemas surgen todo el tiempo; generalmente
todo funciona correctamente. No obstante, circunstancias imprevistas
surgen una y otra vez y pueden crear dificultades, y si estos
problemas sólo aparecen cuando el modelo está ya en el aire,
entonces, simplemente, es demasiado tarde. Todo los modelos son
valiosos en el sentido de que merece la pena prevenir los accidentes
por problemas previsibles, especialmente si todos los problemas que
ya hemos discutido generalmente se pueden eliminar, o, por lo
menos, aislar y ponderar.
Por
eso: lleve a cabo todos los chequeo ANTES de volar su modelo.
También
recomendamos que lleve a cabo un “pequeño” chequeo del alcance antes
del primer vuelo de cada sesión. Esto puede ser suficiente para
llamar su atención hacia algún problema nuevo, quizás debido a un
fallo de la salida en la etapa de la potencia del transmisor, una
batería agotada, un cable no conectado correctamente, una antena de
receptor que ha sido arrancada accidentalmente. Ningún piloto de un
avión escala 1:1 soñaría en despegar sin llevar a cabo un chequeo
prevuelo. En nuestro caso esto significa simplemente verificar los
sistemas en unos 5 a 7 metros, con la antena de transmisor quitada.
Obsérvese que esto sólo es válido si no hay ningún otro transmisor
encendido.
Procedimiento de
pruebas
Es
importante que se adopte un procedimiento sistemático para comprobar
el sistema de RC, ya que asegura una prueba segura, y le dará
seguridad en sus resultados. Estas son nuestras sugerencias para su
propio “Procedimiento de pruebas”:
Crear condiciones
para una comparación válida
Como
norma básica, las pruebas de alcance deben realizarse bajo las
mismas, o comparables, condiciones, para que así los resultados
obtenidos sean estrictamente comparables. Por esta razón siempre
debe llevarse a cabo las pruebas en el mismo sitio y bajo las
mismas condiciones, y es muy importante asegurarse que ningún otro
transmisor está encendido al mismo tiempo.
Establecer
valores de comparación
Para
obtener los mejores resultados, verifique primero un receptor fiable
de un modelo anterior. El modelo debe haber completado numerosos
vuelos sin problemas. Quite el receptor del modelo y hágalo
funcionar con una batería y dos o tres servos. Comience a caminar
por el camino fijado para las pruebas, y anote el alcance que logra.
Éste representa ahora su alcance estándar para todos chequeos
siguientes. Pero hay que tener cuidado: aún en una ubicación
determinada las condiciones ambientales cambiarán de un día para
otro; por ejemplo, si el suelo está empapado por la lluvia, el
alcance que se obtiene será bastante diferente. Por esta razón se
deben llevar a cabo las pruebas comparativas seguidas y en el mismo
día, es decir, cuando se deba comprobar un receptor nuevo, primero
se comprueba el receptor fiable, y después el receptor nuevo bajo
las mismas condiciones.
Definir el límite
del alcance
Ahora
vamos a definir el límite del alcance. Hay siempre un punto en que
los servos comienzan a retemblar suavemente. Usted podría adoptar
este punto como el límite, pero también debería definir la medida
del retemblor “permisible”. Muchos receptores producen un leve
retemblor en los servos relativamente pronto, pero continúan
generando señales válidas a mucha más distancia que otros receptores
que pueden comenzar a producir retemblores más lejos, pero
inmediatamente dejan de funcionar; hechos como éstos complican las
pruebas. En nuestra opinión, si usted verifica su sistema sin el
recurso a la medición del propio equipo es preferible definir el
alcance como el punto en que las órdenes del transmisor no pasan
claramente a los servos.
Por
esta razón siempre mueva los sticks del transmisor continuamente
para verificar el alcance, así puede valorarlo sin dificultad.
Procedimiento de
prueba
Si su
transmisor dispone de un programa “prueba de servo”, actívelo y
aléjese del transmisor con el sistema de recepción, entonces puede
verificar los movimientos de los servos fácilmente.
Si
utiliza este procedimiento, coloque el transmisor en una mesa, silla
o plataforma a una altura de por lo menos 1 m. Encienda el receptor
y tenga los servos y la batería en la mano, dejando que la antena
caiga hacia el suelo. El programa del transmisor hará que los servos
se muevan en una secuencia definida. Siempre camine en la misma
dirección, y siempre coloque el transmisor en la misma posición,
señalando en la misma dirección. Su cuerpo no debe interponerse
entre las antenas del receptor y emisor al determinar el alcance
máximo.
Si su
transmisor no incluye un programa de prueba de servos, deberá
alejarse de los servos llevando el transmisor. Necesita poder ver
los movimientos de servos claramente a distancia, así que
conveniente colocar un brazo de salida largo con un letrero pegado
en él.
Coloque el receptor y los servos en una plataforma por lo menos de
1.5m de alto, con la antena cayendo hacia abajo en una posición
concreta. Un trípode de cámara con una plancha de madera fijada en
la parte superior sirve perfectamente.
Siempre camine alejándose en la misma dirección. Siempre sostenga
el transmisor de la misma forma, ya que esto puede originar también
diferencias significativas. No coloque su cuerpo entre las antenas
del receptor y transmisor.
Naturalmente, puede llevar a cabo un chequeo de alcance con la
antena extendida completamente si lo prefiere, pero realmente sólo
supone trabajo extra. Es suficiente tener colocada la antena en el
transmisor pero recogida. Con buenas condiciones puede obtener un
alcance de hasta 200 m, aunque 60 - 70 metros sean, a menudo,
adecuados.
Siempre que pruebe un equipo, asegúrese que ningún objeto metálico,
tal como el plano de la mesa o similar se encuentre cerca ni del
transmisor, ni del receptor.
Receptor
nuevo/Modelo nuevo
Primero
se realiza una prueba de alcance fuera del modelo, p.e. antes de
instalar el equipo. Es decir, conectando dos o tres servos y la
batería al receptor, y encendiendo del transmisor con la antena
recogida. Por supuesto, en condiciones ideales será capaz de
comparar los resultados con los datos que registró con su receptor
fiable. Si no dispone de esta información, la regla sería alrededor
80 m. Esta se aplica a un campo abierto con el suelo seco, el
transmisor por lo menos 1 m del suelo, el receptor 1.5 m del suelo,
colgando su antena hacia abajo. Sin embargo, esto no es suficiente
por sí mismo, ya que las condiciones pueden cambiar cuando se
instale el sistema en el modelo.
El
receptor nuevo, superada esta primera prueba, se debe instalar en el
modelo, y repetir la prueba. Coloque el modelo por lo menos a 1 m
del suelo, ya que el alcance puede puede disminuir considerablemente
cuando el modelo está en dicho suelo; de todos modos, esto no es
equiparable con la prueba sin instalación, y la comparabilidad es
importante si usted busca resultados seguros. La antena del receptor
debe estar tensa y al timón de dirección, y el fuselaje del modelo
(y así también la antena de receptor) debe estar a 90º con respecto
a la dirección en que camina para la prueba.
Bajo
estas condiciones el alcance medido debe ser aproximadamente el
mismo que el previamente obtenido, es decir cuando se probó fuera
del modelo. Un 10% - 20% de reducción es normal, con tal de que
haya, por lo menos, 80 m sin instalar en el modelo. Ahora gire el
modelo otros 90º (la antena se alinea con el camino), y verifique el
alcance en esta orientación. Aún en esta posición el alcance máxima
no debe ser apreciablemente inferior que desinstalado del modelo. En
interés de completarlo, merece la pena verificar otra vez en las
otras dos direcciones a 90º . Finalmente - por supuesto - debemos
verificar el lado del modelo que vemos normalmente la mayor parte
del tiempo en el aire, es decir, por la parte inferior.
Si
verifica un modelo con motor, y especialmente si dispone de un
sistema de encendido electrónico, todo estos chequeos deben
repetirse con el motor funcionando. Esto permite detectar la
influencia del sistema de encendido, y aparezcan también los efectos
del “ruido eléctrico”. Con el motor girando, el alcance efectivo
debe ser el mismo, o poquito menos.
Nunca
lance el modelo si tiene cualquier duda, o si el sistema se comporta
erráticamente en cualquier condición. “Murphy” establece que lo que
puede pasar, pasará, y esta ley se cumple.
Búsqueda de defectos
Si los resultados
de la prueba son notablemente peores que en el chequeo inicial
(fuera del modelo), tenemos que empezar a tratar de localizar el
problema. Siempre trabaje de forma constante y sistemática, nunca
actúa en dos causas posibles a la vez. Si se utilizan largos cables,
por ejemplo, para los alerones, desconéctelos del receptor y repita
la prueba. Si hay una mejora evidente, hay que acortar los cables,
instalar filtros de separación, etc, siempre llevándose a cabo sólo
una medida correctiva cada vez.
¿Está desplegada
la antena del receptor dentro del fuselaje, paralela a cables de
mando o cables de servos? Si es así, cambie el itinerario la antena
de receptor por el exterior, hacia el timón vertical, y repita la
prueba.
¿La batería del
receptor está lejos del receptor (prolongó los cables)? Trate de
conectar la batería directamente al receptor para comprobarlo.
Si usted
localiza la causa del problema pero no la puede eliminar, por
ejemplo el sistema de encendido del motor, entonces tiene que
procurar reducir la gravedad del problema modificando la instalación
de la antena, o cambiando la posición de los distintos componentes
del sistema de radiocontrol y sus cables. No debe volar el modelo
hasta que todo funcione apropiadamente en un alcance adecuado (como
máximo, una disminución del 10 - 20% que con la prueba del equipo
desinstalado).
Si no está
seguro, repite la prueba con la antena de transmisor completamente
extendida. Pida que un amigo maneje el transmisor, mantenga el
modelo 1 m por encima del suelo, y el alcance efectivo debe ser, por
lo menos, de 500 m para proporcionar un margen razonable de
seguridad para volar el modelo.
Los primeros
vuelos del modelo se deben utilizar para también verificar que todo
funciona correctamente, y establecer el alcance real en el aire.
Habitualmente el primer vuelo es poco emocionante (es estresante), y
en lo único que se piensa es conseguir el correcto Centro de la
Gravedad. Una vez que se consigue, la mayoría de los pilotos piensan
poco en la idea de comprobar sistemáticamente el sistema del control
de la radio en todas posiciones posibles, y de establecer el “margen
de seguridad”.
¿Hasta dónde
el alcance?
Se debe
establecer detenidamente, volando el modelo lentamente hacia el
límite de su radio normal de acción. No vuele alejándose
directamente; en vez de eso, vuele el modelo en círculos crecientes,
operando constantemente, por ejemplo alerones a la
izquierda-derecha, y así puede observar si el receptor responde a
cada orden del control sin retardo. ¡Si alcanza el límite de su
vuelo normal sin problemas, es el momento de verificar también el
“límite visual” - ¡Pero no más allá! Cuándo advierta el primer y más
leve problema, gire inmediatamente el modelo para reducir la
distancia - pero no lo traiga en línea recta, es mucho mejor ir
rodeando la posición del piloto, ya que se evita que la antena del
receptor le apunte directamente. Si surge un problema más grave,
intente solucionarlo cambiando la orientación (ángulo) de la antena
de transmisor.
¿Qué sucede
si usted vuela en una dirección que causa la antena de receptor le
apunte directamente?
Es importante
comprobarlo, de otro modo usted puede tener después una sorpresa
desagradable. A una altitud segura, vuele el modelo a cierta
distancia de usted, de forma que el transmisor “ve” la antena de
receptor como un punto. Si la antena está tensa y enganchada al
timón, simplemente vuele el modelo hacia usted mismo, recto y
nivelado, y en momento u otro el modelo tendrá la posición en que la
antena del receptor señalará directamente al transmisor. Si el
modelo se lleva a cabo un movimiento incontrolable en este momento,
el resultado siempre será que el modelo cambia su posición, que
mejorará inevitablemente la posición de la antena de receptor, así
que el experimento será, normalmente, completamente seguro.
¿Qué sucede
cuando vuelo bajo encima de mí mismo?
Verificarlo si la
instalación en el modelo ha sufrido problemas direccionales en el
sistema receptor. Muchos casos de planeadores “cayéndose en
térmicas” pueden ser explicados por este fenómeno, y no tiene nada
que ver con aire térmico turbulento. Tiende a ocurrir cuando los
servos van montados en el ala y se utilizan cables largos. Suba el
modelo a una altura segura y a cierta distancia de usted, e incline
el ala apuntando directamente hacia usted por un período largo; el
modelo debe mantenerse en esta posición sin ninguna dificultad.
¿Qué pasa si
vuelo muy lejos pero cerca del suelo?
Esta es una
importante prueba para el piloto de cierto nivel en acrobacia, y
sería mejor que ir zumbando por la senda a la máxima velocidad, a
menos de 1 m del suelo - porque el no tan raro “picado” en esos
momentos no es muy agradable, tanto si es “un problema de dedos”
como de interferencia. Bromas aparte, si hay una posibilidad de que
surja un aterrizaje lejos de la pista, debería realizar
deliberadamente una prueba. En cualquier caso siempre será mejor
hacer pasadas ligeramente ladeadas, que directamente hacia usted, ya
que así reducirá el efecto direccional. Esto hay que saberlo cuando
surja un aterrizaje forzoso. A muy baja altura puede sufrir
“diferencias de tiempo”, dependiendo del terreno (ver abajo).
Los
pilotos de acrobacia en competiciones deben probar su sistema en
cada posición concebible de vuelo, nada hay más frustrante que
ejecutar una maniobra precisa, sólo para ver que el modelo realiza
medio tonel no deseado en el curso de dicha maniobra.
¿Cuánto
durará mi batería?
Esta
pregunta debería ser también una parte integrante de las pruebas de
un modelo nuevo. Si posee un cargador de batería que es capaz de
mostrar la capacidad cargada, puede probar fácilmente la batería de
receptor recargando el paquete después que un vuelo de duración
media, entonces la recarga, y comprueba cuánta capacidad admite.
Esto le dirá cuántos vuelos puede esperar completar con una carga de
batería.
Si
tiene un cargador con Delta Peak pero sin ningún display con la
capacidad de carga, puede, al menos, tomar nota del tiempo de la
carga y calcular cuánta consumió; así puede calcular cuántos vuelos
puede completar con seguridad.
Como
piloto responsable, realmente no debe tomar parte en una sesión de
vuelos en el club, con muchos transmisores funcionando
simultáneamente, si antes no ha contestado a todas estas preguntas
satisfactoriamente. Una vez que no aparecen los problemas
irresolubles mencionados antes, usted puede asumir que tiene
suficiente margen de seguridad para enfrentarse con las condiciones
de vuelo más desafiantes de vuelo en su club.
Todo
esto puede aparecer como un gran esfuerzo, pero incluso si lleva dos
o tres horas, ¿Qué es comparado con el valor de un modelo, y del
tiempo que llevó construirlo?
Si
surge un problema grave intente reemplazar el receptor por uno de
una marca diferente, pero esto no es conveniente. Puede resolver un
problema, pero podría provocar fácilmente otro, y es mucho más
sensato localizar el problema original y resolverlo. Cambiar el
receptor puede únicamente cambiar el problema en lugar de
resolverlo.
Margen de
seguridad
Como
norma general, cuanto mayor sea el alcance, mayor será el “margen de
seguridad”. ¿Qué significa esto?
Supongamos que volamos habitualmente a no más de 500 m a la
izquierda y 500 m a la derecha, y que el alcance efectivo en el aire
bajo condiciones perfectas está alrededor de 1,5 Km en cada
dirección, cuando volamos solos. Esto significa que operamos con un
margen de la seguridad de 1000 m (ó 200%). El “margen de seguridad”
es la distancia entre nuestro radio normal la acción, y el máximo.
Ahora otros aficionados llegan y encienden sus transmisores, y esto
reduce el alcance efectiva a, digamos, 1,25 Km; el margen de la
seguridad es todavía 750 m (140%). Sin embargo, si surge un problema
imprevisto, como una interferencia del sistema de encendido, el
margen de la seguridad se puede reducir aun más hasta que no pueda
volar a más de 500 m sin problemas (margen de seguridad 0 o
negativo).
Un
problema habitual en modelos eléctricos es que el motor se para
brevemente o, si el motor estaba ya parado, arranque brevemente.
Estos son las indicaciones certeras de que está volando en el límite
del margen de seguridad, al menos momentáneamente, o en determinadas
orientaciones instantáneas del modelo, p.e., si la acumulación de
todas las condiciones ambientales y las insuficiencias en la
instalación en su modelo son tan grandes que aún en la proximidad el
receptor sufre interferencias cuando la antena de transmisor y
receptor se disponen de cierta forma. En esta situación el regulador
de velocidad reacciona mucho más rápidamente que, por ejemplo, un
servo, que no tiene tiempo de mover la superficie del control y
mostrar un efecto visible, y por esta razón es fácil pensar que el
problema es el variador de velocidad. En realidad es una indicación
clara que hay problemas en la instalación del sistema de recepción.
Todo
puede funcionar bien por mucho tiempo aunque el margen de seguridad
es tan pequeño, pero lo único que necesita es un problema ambiental
extra, por ejemplo un lugar de vuelo no habitual con varios canales
adyacentes, etc, y este problema supera el límite y causa un
accidente, ya que, realmente, ha estado al acecho durante mucho
tiempo. Estos son lo que, quizás, podríamos denominar “los
accidentes de Concentraciones”, ya que sólo ocurren en grandes
concentraciones (“… No lo entiendo; nunca he tenido problemas con
este modelo, pero ha tenido que escoger el día de hoy para
estrellarse”)
Los
receptores de slow-fly también sufren, de forma crónica, de ausencia
de “margen de seguridad”.
Por esta razón:
Siempre intente optimizar las condiciones del sistema de recepción
tanto como se pueda, ya que esto genera el mayor margen de
seguridad posible. Así puede estar seguro que todo continuará
funcionando perfectamente aún bajo condiciones difíciles.
“Agujeros
negros”
¡Oh sí!
Se supone que los hay en aeromodelismo. En algunos sitios se sabe
que hay ubicaciones particulares a cierta distancia que son
peligrosas, con reconocidos accidentes. Que todo hubiera estado
correctamente en todos los modelos estrellados, es un punto
discutible, pero choca la regularidad de los accidentes en cierto
sitio. ¿Qué está pasando?
Según
nuestra experiencia, basada en mediciones en varios sitios, la causa
habitual es el suelo húmedo, o también áreas de agua estancada, que
puede reflejar la señal y causa lo que es conoce como diferencias
de tiempo de recepción (ver Fig. 8). El camino directo de la
recepción “A” es más corto que el recorrido reflejado de la
recepción “B”. Los receptores bien diseñados pueden enfrentarse
generalmente con esto, pero bajo ciertas condiciones, por ejemplo,
cuando el margen de seguridad (ver arriba) es reducido a casi nada
por otros problemas (p.e. el receptor ya tiene “sus manos ocupadas”
para recoger la señal) entonces es ciertamente posible que el
receptor falle bajo estas circunstancias en estas ubicaciones. Hemos
sido también capaces de establecer interferencias causada por
grandes cercas para ganado, pero hay generalmente más de un único
culpable.
Tiene
que haber también una acumulación de circunstancias, p.e. “el
problema” está a cierta distancia, en cierta posición con respecto
al piloto, y también por cierta masa o longitud, para que tenga como
resultado la interferencia. Para contrarrestar tales problemas puede
intentar lo siguiente: optimice el sistema para conseguir el margen
de seguridad más grande, cambie la posición de transmisor, y cambie
el ángulo levantando el transmisor (pilotos en una plataforma).
Reparaciones
De vez
en cuando surgen genuinos problemas, y tenemos que recurrir al
departamento del servicio de reparaciones del fabricante; lo mismo
sucede con el equipo dañado por golpes. Los resultados no son
siempre exitosos, y aquí están unas pocas razones posibles:
Se nos
envían muy pocos de nuestros propios receptores (y esto aplica
también a otras marcas). Sin embargo, lo que normalmente
encontramos, es que el 99% de todos receptores enviados no tienen
defecto alguno. Ahora, esto no quiere decir que los clientes nos
devuelven sus receptores para molestarnos; algo debe haber realmente
ocurrido para que el cliente lo mande. Sin embargo, podemos afirmar
con certeza, que las pruebas descritas en esta guía no se llevaron a
cabo en el 99% de los casos, o, al menos, no se llevaron a cabo
suficientemente.
Otro
problema son las descripciones del cliente sobre el defecto, tal
como: “... cuando el receptor funciona, lo hace perfectamente...” O:
“... en el último vuelo el sistema dejó de funcionar...” Estos
comentarios son indudablemente correctos, pero nos da poca
información para trabajar, y son, por lo tanto, de poca ayuda.
Nosotros ahora hemos adoptado la política de reemplazar los
receptores devueltos con otros nuevos si no podemos determinar un
defecto claramente (99%), o si el cliente no proporciona una
descripción del defecto que podemos valorar. A la vista de los
precios actuales del producto, este es el único método económico de
mantener a nuestros clientes satisfechos. Nunca hemos cobrado a
nadie por ello.
Sin
embargo, deseamos indicar claramente que ante cualquier problema que
sufra el aficionado experimentado, debe tener presente si la causa
del problema original no era realmente el propio receptor. Esto
quiere decir simplemente que la responsabilidad para localizar la
causa concreta recae en el cliente SIEMPRE. Así, el que cree
que un receptor nuevo solucionará todos sus problemas, y por lo
tanto no necesita probarse, continuará sufriendo interferencias si
el problema original no tuvo nada que ver con el receptor.
Los
fabricantes ahorrarían mucho tiempo y esfuerzo si los clientes
probaran todo sistemáticamente antes, y localizar el defecto sin
ambigüedades. Ciertamente, esto tendría un efecto positivo en los
precios de nuestros productos – y, probablemente en los de otros
fabricantes.
Quisimos escribir esta guía para darle la información que necesita
para eliminar los problemas de forma sistemática. Los clientes
informados son importantes para nosotros, ya que cuando ellos
invierten bien su dinero, y saben cómo utilizar nuestros productos
correctamente. Para nosotros es de importancia crucial que los
niveles de la seguridad y fiabilidad en los vuelos sean tan altos
como sea posible, y ayudan a mantener el valor de los modelos de
nuestros clientes. Hacemos todo lo que podemos para promover esto al
diseñar nuestros productos, pero el uso correcto es también
necesario. Estamos seguros que esta información contribuirá al
incremento en la seguridad y fiabilidad en la utilización de todos
productos de radiocontrol utilizados en aeromodelismo.
Le
deseamos muchos vuelos exitosos y libres de problemas, y un generoso
“margen de seguridad” en toda ocasión.
ACT
Europe
Talblickstrasse 21,
D-75305 Neuenbuerg.
www.acteurope.de
Teléfono. [0049] 7082-93174
Fax
[0049] 7082-93175
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2002
Traducción de Javier García Rubio |